Una paciente de 56 años llegó a Centro Láser con queratocono frustro en ambos ojos y catarata visualmente significativa. El ojo derecho veía 20/400 con su mejor corrección. El izquierdo, solo cuenta dedos. En el Pentacam, su queratometría máxima alcanzaba 56.1 dioptrías en el ojo peor, con una córnea de apenas 426 micras. Las opciones convencionales de cirugía de catarata no funcionaban en ese escenario: una córnea irregular hace que el cálculo del lente intraocular sea impreciso y que la visión dentro del quirófano sea una ventana turbia. Le propusimos una estrategia en dos tiempos: primero regularizar la córnea con segmentos de tejido humano (CAIRS), después operar la catarata con lente intraocular. A nuestro conocimiento, es el primer caso reportado de esta combinación en la literatura.

El resultado: la paciente pasó de ver 20/400 y cuenta dedos a 20/20 en el ojo dominante y 20/25 en el contralateral, con visión cercana J1 en ambos ojos. Este caso, firmado por la Dra. Martha Aguirre (fellow de córnea y cirugía refractiva en Centro Láser) junto con el Dr. Francis Núñez y conmigo, se presentó en el Congreso Dominicano de Oftalmología de Baní y en el Curso Interamericano del Bascom Palmer Eye Institute en 2026. Lo que sigue es el recorrido completo, y por qué creemos que el tejido humano cambia lo que se puede hacer dentro de un ojo con córnea irregular.

Por qué la catarata en un ojo con queratocono es un reto quirúrgico

Un ojo con queratocono y catarata enfrenta al cirujano con dos problemas simultáneos. El primero es óptico: la córnea irregular deforma la luz antes de que alcance la retina, lo que distorsiona la visión del paciente pero también la visión del cirujano a través del microscopio quirúrgico. El segundo es de cálculo: las fórmulas estándar para calcular la potencia del lente intraocular asumen una córnea regular, y cuando la córnea está cónica, el cálculo se vuelve aproximado.

La consecuencia práctica es que muchos pacientes con queratocono y catarata terminan con dos malas opciones. Si se opera la catarata sin abordar la córnea, la visión final queda limitada por la distorsión corneal residual. Si se opera el queratocono primero con un trasplante, se entra en una cirugía mayor con años de cicatrización antes de poder tocar la catarata.

Los anillos sintéticos (ICRS) han ofrecido por décadas una vía para regularizar la córnea sin recurrir al trasplante. Lo que cambia con los segmentos de tejido humano (CAIRS) es el material, y ese cambio tiene consecuencias que se hicieron evidentes en este caso.

Qué son los CAIRS y por qué importan en este escenario

Los CAIRS (segmentos alogénicos intraestromales corneales) son piezas de tejido corneal humano donante que se insertan dentro de túneles creados con láser de femtosegundo en la periferia de la córnea. Su función es la misma que la de los anillos sintéticos: aplanar la zona central y regularizar la forma. Escribí antes una guía completa sobre los CAIRS como tratamiento del queratocono donde explico la técnica en detalle. También documenté recientemente un caso de CAIRS dentro de una queratoplastia penetrante previa como otra ventana de aplicación innovadora.

La diferencia material con los ICRS sintéticos (fabricados en PMMA) se vuelve decisiva en el quirófano cuando hay que operar por dentro del ojo. Un anillo de plástico, por transparente que sea, dispersa y refleja la luz del microscopio quirúrgico de una forma que altera la visualización del segmento anterior. Un segmento de tejido corneal humano integrado con el estroma del paciente se comporta ópticamente como la propia córnea.

La técnica original fue descrita por Soosan Jacob en 2018 (publicada en Journal of Refractive Surgery). El metaanálisis más reciente, publicado por Friedrich et al. en American Journal of Ophthalmology (2025), revisó 14 estudios clínicos con 442 ojos tratados con CAIRS y reportó una tasa de complicaciones severas de 0.2%. Esos números sustentan el perfil de seguridad global, aunque los reportes iniciales no cubrieron el escenario específico de la catarata concurrente.

La literatura reciente incluye dos casos en contextos próximos pero distintos al nuestro. Ali et al. (2023) describieron una cirugía de catarata en un paciente con ICL previo y CAIRS, una combinación triple que añade complejidad adicional por la explantación del lente fáquico. Un reporte publicado en Journal of Cataract & Refractive Surgery (2025) documenta la secuencia inversa, facoemulsificación primero seguida de CAIRS en la misma sesión, en un contexto de catarata senil con ectasia. Este caso es distinto en dos dimensiones: no hay ICL previo, y el orden es CAIRS primero en una sesión aislada, facoemulsificación con LIO en sesión posterior tras confirmar la estabilización corneal. Esa secuencia es la que hace útil el calificador "a nuestro conocimiento" en la afirmación de novedad.

El caso: mujer de 56 años, queratocono bilateral y catarata

La paciente llegó con una historia clínica común en el queratocono tardío: años conviviendo con visión limitada, una cirugía refractiva nunca recomendada por sus córneas finas, y ahora catarata instalándose encima del cuadro.

Evaluación preoperatoria

Al examinarla encontramos lo siguiente:

BCVA preop KMAX Paquimetría
OD 20/400 51.3 D 454 µm
OS Cuenta dedos 56.1 D 426 µm

El Pentacam confirmó un queratocono frustro típico en ambos ojos, con el izquierdo más avanzado. Ambos cristalinos tenían opacidades visualmente significativas que justificaban cirugía de catarata. Pero el cálculo estándar del lente intraocular en una córnea con 56 dioptrías de queratometría máxima y 426 micras de grosor es un ejercicio de aproximación, no de precisión.

La decisión quirúrgica

Consideramos varias opciones. Una cirugía de catarata sola habría dejado a la paciente con su astigmatismo irregular corneal intacto y un error refractivo residual impredecible. Un trasplante de córnea la habría expuesto a años de recuperación antes de poder operar la catarata. La opción que elegimos, CAIRS primero y luego cirugía de catarata con lente intraocular, apuntaba a dos objetivos a la vez: regularizar la córnea para que el cálculo del lente fuese fiable, y aprovechar el tejido transparente integrado para ver bien durante la cirugía intraocular.

Empezamos por el ojo izquierdo, el peor. Es una decisión que muchos cirujanos hacen al revés, operando primero el ojo mejor, pero cuando un ojo está en cuenta dedos y el otro todavía conserva 20/400, la ganancia marginal al intervenir el peor es mucho mayor.

Fase 1: CAIRS para regularizar la córnea

El implante de CAIRS se realizó como procedimiento aislado, separado de la cirugía de catarata. La técnica siguió el esquema descrito por Jacob y validado en nuestra práctica:

No hubo complicaciones intra ni postoperatorias. Al mes de la cirugía, la evaluación mostró cambios que justificaban pasar a la segunda fase.

Resultados al primer mes post-CAIRS

BCVA Astigmatismo corneal
OD (sin cambios, aún pendiente de su propia fase 1) 1.8 D
OS 20/80 (desde cuenta dedos) 0.3 D

La regularización corneal fue notable: el astigmatismo corneal del ojo operado cayó a 0.3 dioptrías, un valor prácticamente insignificante desde el punto de vista óptico. Con esa córnea nueva, el cálculo del lente intraocular ya era confiable.

Fase 2: cirugía de catarata con el segmento CAIRS ya integrado

Esta es la fase del caso donde el tejido humano mostró su ventaja más clara. La cirugía de catarata se realizó con la técnica de divide and conquer, un enfoque estándar de facoemulsificación. El procedimiento en sí fue rutinario.

Lo que no fue rutinario fue la visualización. Durante toda la cirugía, el segmento CAIRS integrado en la córnea se comportó ópticamente como el tejido propio de la paciente. No hubo reflejos ni dispersión luminosa que alteraran la vista del cirujano sobre el cristalino y la cápsula. Esa transparencia funcional es la diferencia práctica, en quirófano, entre un segmento de tejido humano y uno sintético.

La decisión del lente

Para el ojo izquierdo, ya con el astigmatismo corneal regularizado a 0.3 D, implantamos un lente intraocular monofocal. Para el ojo derecho, que conservaba 1.8 D de astigmatismo corneal tras su propia fase CAIRS, elegimos un lente tórico para corregirlo simultáneamente.

La estrategia de asimetría en el tipo de lente fue deliberada: diseñamos una mini-monovisión, con el ojo dominante enfocado a distancia y el no dominante un poco más cerca. En córneas regularizadas por CAIRS, la mini-monovisión funciona bien porque la córnea deja de ser el factor limitante.

Resultados finales

Al cierre del postoperatorio completo los números se establecieron así:

UCVA lejana Visión cercana
OD (dominante) 20/20 J1
OS (no dominante) 20/25 J1

La paciente pasó de necesitar acompañamiento para funcionar (cuenta dedos en un ojo, 20/400 en el otro) a leer sin gafas con J1 bilateral y ver de lejos 20/20 en su ojo dominante. El salto funcional es el tipo de resultado que en un ojo con queratocono avanzado y catarata bilateral no era alcanzable hace pocos años.

Por qué este caso importa técnicamente

Dos razones. La primera es de secuencia: la combinación CAIRS seguido de facoemulsificación con lente intraocular nos dio la oportunidad de tratar dos patologías distintas, córnea irregular y catarata, en un mismo ojo sin recurrir a un trasplante. La segunda es de material: la transparencia óptica del tejido humano integrado facilitó la cirugía intraocular de una forma que los segmentos sintéticos no habrían permitido.

Ese segundo punto es el que más cambia la conversación clínica. En córneas intervenidas con ICRS sintéticos, la cirugía de catarata posterior se vuelve más demandante por la visualización comprometida. En córneas con CAIRS, el cirujano opera como si el tejido implantado fuera parte de la córnea nativa. Para un campo que cada vez más tendrá que combinar procedimientos de córnea con cirugía de segmento anterior, esa diferencia es estructural.

¿Esto aplica a cualquier paciente con catarata y queratocono?

No. Los criterios de candidatura son específicos:

Antes de proponer esta combinación, el protocolo incluye Pentacam, OCT de segmento anterior, aberrometría, biometría con fórmula específica para córneas irregulares y una evaluación del estado del endotelio. Si alguno de esos estudios muestra riesgo, la secuencia no se recomienda.

Preguntas frecuentes

¿Por qué no operar primero la catarata y después la córnea?

Porque la cirugía de catarata en una córnea irregular produce cálculos imprecisos del lente intraocular, y el resultado refractivo queda limitado desde el inicio. Al regularizar la córnea primero con CAIRS, el cálculo del lente se vuelve fiable y el resultado visual final depende de un componente menos. Además, la visualización durante la cirugía intraocular mejora, lo que también importa para la seguridad del procedimiento.

¿Se puede hacer todo en una sola cirugía?

En este caso elegimos dos fases separadas porque queríamos esperar la estabilización corneal tras los CAIRS antes de calcular el lente intraocular definitivo. Un procedimiento combinado es teóricamente posible, pero renuncia a la medición precisa de la córnea estabilizada, que es justamente la ventaja que justifica hacer CAIRS primero.

¿Qué tipo de lente intraocular se usa?

Depende del astigmatismo corneal residual tras los CAIRS. Cuando el astigmatismo queda muy bajo (como el 0.3 D de un ojo de esta paciente), un lente monofocal es suficiente. Cuando queda un residuo significativo (1.8 D en el otro ojo), un lente tórico corrige ese astigmatismo al mismo tiempo que trata la catarata. Los lentes multifocales también son posibles en córneas bien regularizadas, aunque el criterio es conservador.

¿Cuánto tiempo entre el CAIRS y la cirugía de catarata?

En nuestra experiencia, un mínimo de un mes para que el estroma integre los segmentos y la topografía se estabilice. En el caso de esta paciente esperamos un mes entre ambas fases para el ojo izquierdo y un tiempo similar para el derecho.

¿Es reversible si algo sale mal?

Los CAIRS son reversibles: si fuera necesario, los segmentos se pueden retirar y la córnea vuelve en gran medida a su forma preoperatoria. El lente intraocular, una vez implantado, es una decisión más permanente, aunque también se puede explantar si un caso extremo lo requiriera.

Lo que este caso deja claro

Cuando una patología corneal se combina con catarata, la elección del material importa. El tejido humano en la córnea no solo regulariza la forma, también permite que la cirugía intraocular posterior se haga con la misma limpieza visual que en un ojo sin patología corneal. Ese es un dato que un reporte de caso puede mostrar y que un anillo sintético difícilmente podría igualar.

Si usted tiene queratocono y le han dicho que su catarata es una cirugía complicada, vale la pena una evaluación con un equipo que trabaje con CAIRS. La combinación no aplica a todos los casos, pero existe como opción real para un subgrupo bien definido.


Sobre el autor

Dr. Juan F. Batlle Logroño es oftalmólogo especialista en córnea y cirugía refractiva. Graduado de medicina en Tulane University y Fellow del Bascom Palmer Eye Institute, es Co-Director de CCCRP y del Banco de Córneas de la República Dominicana. Atiende en Centro Láser, institución oftalmológica con más de 50 años de trayectoria en el país, donde lidera el programa de CAIRS y forma fellows en córnea y cirugía refractiva. Este caso fue operado y presentado por su equipo, liderado por la Dra. Martha Aguirre, junto con el Dr. Francis Núñez.

Aviso legal

Este contenido tiene fines educativos e informativos. No sustituye la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento oftalmológico profesional. Cada caso de queratocono y catarata es distinto y requiere evaluación individualizada. Los resultados descritos corresponden a una paciente específica y pueden variar según las condiciones clínicas de cada persona.

Referencias

  1. Jacob S, Patel SR, Agarwal A, et al. Corneal Allogenic Intrastromal Ring Segments (CAIRS) Combined With Corneal Cross-linking for Keratoconus. Journal of Refractive Surgery. 2018;34(5):296-303. DOI: 10.3928/1081597X-20180223-01. PMID: 29738584.
  2. Friedrich M, Auffarth GU, Soiberman U, Augustin VA, Khoramnia R, Son HS. Visual and Topographic Outcomes After Corneal Allogeneic Intrastromal Ring Segments for Keratoconus: A Systematic Review and Meta-Analysis. American Journal of Ophthalmology. 2025;276:81-91. PMID: 40157443.
  3. Ali AA, Saenz B, Nasser T. Cataract Surgery following Corneal Allogenic Intrastromal Ring Segments and Implantable Collamer Lens. J Clin Transl Ophthalmol. 2023;1(3):72-78. DOI: 10.3390/jcto1030009.
  4. Immediate sequential corneal allogeneic intrastromal ring segment transplantation and cataract surgery. Journal of Cataract & Refractive Surgery. 2025.
  5. Aguirre M, Batlle JF, Núñez F. Phaco-IOL Post CAIRS. Presentado en el Congreso Dominicano de Oftalmología (Baní/AddoCorp) y en el Curso Interamericano del Bascom Palmer Eye Institute, 2026.

Última actualización: 17 de abril de 2026