En 2020, realizamos en CCCRP los primeros procedimientos CAIRS de la República Dominicana. Fue un momento que habíamos preparado durante meses: implantar segmentos de tejido corneal humano, no plástico, dentro de la córnea de pacientes con queratocono. Un metaanálisis publicado en el American Journal of Ophthalmology que evaluó 442 ojos encontró que los CAIRS producen mejoras significativas en agudeza visual, equivalente esférico y valores queratométricos, con una tasa de complicaciones severas inferior al 1% (Rocha-de-Lossada et al., 2025). Esos números confirman lo que vemos en consulta cada semana: esta técnica funciona y la tolerancia del ojo al tejido humano es notablemente superior a la de cualquier material sintético.
Como Co-Director del Banco de Córneas de la República Dominicana, tengo acceso directo al tejido donante que hace posible este procedimiento. Esa combinación de experiencia quirúrgica, acceso a tejido y tecnología láser de femtosegundo es lo que nos permitió adoptar CAIRS desde sus primeras etapas a nivel regional.
Qué son los CAIRS y por qué cambian el enfoque del queratocono
CAIRS es el acrónimo de Corneal Allogenic Intrastromal Ring Segments, que en español se traduce como segmentos intraestromales alogénicos corneales. Son piezas de tejido corneal humano, obtenidas de donantes, que se insertan dentro de túneles creados con láser de femtosegundo en la periferia de la córnea del paciente. Al colocarse, estos segmentos aplanan la zona central de la córnea y redistribuyen la curvatura, mejorando la forma cónica que caracteriza al queratocono.
La diferencia fundamental con los anillos sintéticos tradicionales (ICRS) es el material. Los ICRS están fabricados con PMMA (polimetilmetacrilato), un plástico biocompatible pero que el ojo reconoce como cuerpo extraño. Los CAIRS, al ser tejido corneal humano, se integran con el estroma del paciente de una forma que ningún material sintético puede replicar. No bloquean el paso de oxígeno ni de nutrientes, y la probabilidad de extrusión o inflamación crónica es considerablemente menor.
En mi práctica, adopto CAIRS desde estadios tempranos del queratocono. La razón es simple: si vamos a intervenir una córnea joven, prefiero hacerlo con un material que el ojo pueda integrar como propio.
Cómo se realiza el procedimiento
El implante de CAIRS se lleva a cabo en quirófano bajo anestesia tópica (gotas). No requiere anestesia general ni hospitalización.
El proceso tiene dos fases principales:
- Creación del túnel intraestromal. Utilizamos el láser de femtosegundo VisuMax para crear un canal circular dentro del estroma corneal, a una profundidad calculada según el caso. El láser trabaja con pulsos de luz ultracortos que separan el tejido sin cortarlo, lo que permite una precisión de micras.
- Inserción de los segmentos. Los segmentos CAIRS, preparados a partir de tejido corneal donante, se introducen en el túnel creado por el láser. Se posicionan de acuerdo al mapa topográfico del paciente para lograr el aplanamiento necesario en la zona del cono.
El procedimiento completo dura entre 15 y 20 minutos por ojo. La mayoría de los pacientes notan mejoría visual en las primeras 48 a 72 horas, y la estabilización completa suele alcanzarse entre el primer y tercer mes.
Antes de la cirugía, cada paciente pasa por un protocolo diagnóstico que incluye Pentacam (topografía de elevación), OCT de segmento anterior y Topolyzer. Estos estudios nos permiten mapear la córnea en detalle, determinar la profundidad óptima del túnel y seleccionar el grosor y longitud de los segmentos.
CAIRS vs ICRS: comparación directa
| Característica | CAIRS (tejido humano) | ICRS (sintético) |
|---|---|---|
| Material | Tejido corneal humano donante | Polimetilmetacrilato (plástico) |
| Biocompatibilidad | Alta, integración con el estroma | Moderada, cuerpo extraño |
| Riesgo de extrusión | Muy bajo (< 0.5%) | Bajo a moderado (2-5%) |
| Paso de oxígeno | No obstruye | Puede interferir |
| Inflamación crónica | Rara | Posible a largo plazo |
| Personalización | Ajustable en grosor, longitud y forma | Tamaños predeterminados |
| Reversibilidad | Sí (extracción posible) | Sí (extracción posible) |
| Disponibilidad | Requiere banco de córneas | Disponibilidad comercial amplia |
| Técnica de implante | Láser de femtosegundo | Láser de femtosegundo o mecánica |
| Resultados visuales | Comparables o superiores | Establecidos con largo historial |
Mi recomendación suele inclinarse hacia los CAIRS cuando el paciente tiene queratocono en progresión temprana a moderada y cuando la logística de acceso al tejido donante lo permite. En CCCRP, al contar con el Banco de Córneas, esa logística no es un obstáculo.
Para quién están indicados los CAIRS
Los CAIRS pueden beneficiar a un rango amplio de pacientes. No hay una restricción de edad absoluta; lo determinante es el grado de queratocono y las características topográficas de cada córnea.
Las indicaciones principales incluyen:
- Queratocono en estadios I a III (clasificación de Amsler-Krumeich)
- Astigmatismo irregular que no se corrige satisfactoriamente con lentes
- Ectasia corneal post-cirugía refractiva
- Pacientes que no toleran lentes de contacto rígidos
- Casos donde se busca postergar o evitar un trasplante corneal
Los CAIRS también han demostrado utilidad como procedimiento de rescate. La literatura reporta casos en los que pacientes con ICRS sintéticos que presentaron complicaciones fueron tratados exitosamente con CAIRS tras la explantación del anillo sintético (Jadidi et al., 2025).
Un punto que considero relevante: los CAIRS no curan el queratocono. No detienen la progresión de la enfermedad. Por eso, en muchos casos los combinamos con cross-linking corneal, que sí estabiliza el colágeno de la córnea. La combinación de ambos procedimientos, estabilizar con cross-linking y mejorar la forma con CAIRS, es una estrategia que ha dado resultados consistentes en nuestra experiencia.
Qué esperar después de la cirugía
La recuperación tras el implante de CAIRS es rápida comparada con otras cirugías corneales. El paciente puede volver a sus actividades cotidianas en 24 a 48 horas, aunque con ciertas restricciones durante las primeras semanas.
En los primeros días es normal experimentar sensación de cuerpo extraño leve, lagrimeo y sensibilidad a la luz. Estos síntomas suelen resolverse en la primera semana. Prescribimos un esquema de gotas antiinflamatorias y antibióticas que el paciente sigue durante 2 a 4 semanas según la evolución.
La visión mejora de forma gradual. Algunos pacientes perciben diferencias desde el primer o segundo día, pero la estabilización completa del resultado refractivo toma entre 1 y 3 meses. Durante ese período realizamos controles regulares para monitorear la posición de los segmentos y la respuesta corneal.
Preguntas frecuentes
¿Los CAIRS son permanentes?
Los segmentos están diseñados para permanecer en la córnea de forma indefinida. Sin embargo, si fuera necesario por cualquier razón, pueden extraerse. El procedimiento es reversible.
¿Existe riesgo de rechazo del tejido donante?
El riesgo es extremadamente bajo. A diferencia de un trasplante de córnea completo, los CAIRS se colocan dentro del estroma, una zona con muy poca actividad inmunológica. La literatura reporta tasas de rechazo agudo inferiores al 0.3% (Jacob et al., 2024).
¿Los CAIRS eliminan la necesidad de usar lentes?
En la mayoría de los casos, los CAIRS mejoran la visión sin corrección y también la visión con lentes. Muchos pacientes logran una mejoría que les permite funcionar sin lentes para actividades cotidianas. Sin embargo, algunos casos pueden seguir requiriendo una corrección óptica parcial.
¿Se pueden combinar los CAIRS con cross-linking?
Sí, y de hecho es una combinación frecuente en nuestra práctica. El cross-linking estabiliza la córnea y detiene la progresión del queratocono, mientras que los CAIRS mejoran la forma corneal y la calidad visual. Se pueden realizar en la misma sesión o en sesiones separadas.
¿A partir de qué edad se puede realizar este procedimiento?
No existe una edad mínima fija. En adolescentes con queratocono progresivo, los CAIRS pueden considerarse si la evaluación diagnóstica lo justifica. La decisión se basa en el grado de la enfermedad, la progresión documentada y las características de la córnea.
Referencias
- Rocha-de-Lossada C, et al. "Visual and Topographic Outcomes After CAIRS for Keratoconus: A Systematic Review and Meta-Analysis." American Journal of Ophthalmology. 2025.
- Jacob S, et al. "Corneal Allogenic Intrastromal Ring Segments: A Literature Review." Journal of Clinical Medicine. 2024;14(4):1340.
- Jadidi K, et al. "The role of CAIRS implantation after failed synthetic ICRS: A rescuer." Eye and Vision. 2025.


