Una paciente de Estados Unidos llega a Santo Domingo para operarse de hipermetropía. Sin gafas veía 20/400 en cada ojo, que es no poder funcionar sin ellas. Con su graduación puesta, +5.00 dioptrías en un ojo y +4.25 en el otro, veía 20/20. Llevaba dos años con la misma fórmula.
Era una candidata de manual para un lente fáquico, el que se implanta dentro del ojo sin tocar la córnea y sin quitar nada. Pero tenía dos problemas, y ninguno era su graduación.
El primero es administrativo y explica el viaje. Ese lente, en versión para hipermetropía, no está aprobado en Estados Unidos. La agencia de alimentos, medicamentos y dispositivos (FDA) lo aprobó para miopía en diciembre de 2005, para astigmatismo miope en septiembre de 2018, aprobó el diseño actual en marzo de 2022 y en noviembre de 2025 amplió la edad indicada hasta los 60 años. Todas esas indicaciones son de miopía. Para hipermetropía no hay ninguna versión aprobada allí, aunque el lente existe y se implanta en los mercados que se rigen por el marcado europeo.
El segundo problema era anatómico, y es el que vale la historia. Tenía que ver con el tamaño del hueco donde ese lente tendría que entrar.
La cifra que la descalificaba
Su cámara anterior, el espacio entre la córnea y el cristalino donde tiene que caber el lente, medía 2.82 milímetros en un ojo y 2.84 en el otro. La regla con la que se ha trabajado durante años pide un mínimo de 3.0 milímetros, medidos desde el endotelio de la córnea. Figura en las instrucciones de uso del propio lente hipermetrópico, y el mismo umbral aparece en la ficha estadounidense del lente para miopía. Está ahí por un motivo claro. Un lente metido donde no cabe comprime el iris y el cuerpo ciliar, el ángulo por donde el ojo drena su líquido se estrecha, la presión puede subir y aparecer un glaucoma por cierre angular.
Con esa cifra en la mano, la respuesta corta es que no es candidata. Ya se la habían dado dos veces.
Lo que yo planteo es que esa respuesta corta se ha quedado vieja. El umbral sigue ahí, pero ya no es lo único que se puede mirar.
“Ya con el Gurú uno puede empujar los límites que nos habían puesto anteriormente. Si en hipermetropía se nos decía que nadie calificaba con una cámara de menos de 3 milímetros, ahora se predice cómo quedarán el ángulo iridocorneal y la bóveda del lente y, si están en el rango seguro, aún se puede implantar aunque esté por debajo del límite anterior.”
Dr. Juan F. Batlle Logroño, oftalmólogo subespecializado en córnea y cirugía refractiva
El Gurú es un programa de dimensionamiento asistido por inteligencia artificial que, en vez de dar una talla, predice para cada talla disponible cómo quedarán la bóveda y el ángulo. El umbral de los 3 milímetros era una regla de seguridad construida cuando no se podía predecir nada de eso. Si ahora se puede estimar el resultado ojo por ojo, la pregunta deja de ser si la cifra pasa el corte y pasa a ser qué va a ocurrir en este ojo concreto.
Con una condición que pongo yo y que es la mitad del asunto. La predicción vale lo que valen las medidas que se le dan, y las que yo le doy vienen de la ecografía.
Lo que se planificó desde fuera
El oftalmólogo que la refirió mandó por adelantado el estudio completo, para que ella hiciera un solo viaje en lugar de tres. Con esas medidas, la calculadora del fabricante recomendó una talla de lente de 12.6 milímetros para los dos ojos.
Esa recomendación sale, entre otras cosas, del diámetro visible del ojo de un extremo a otro de la parte coloreada, lo que en consulta se llama blanco a blanco. Es una medida externa, y el lente va alojado detrás del iris, en un surco que desde fuera no se ve.
Así que se pidió un segundo par de lentes, de 12.1 milímetros, por si las medidas de dentro no coincidían con las de fuera. Los dos pares estaban en Santo Domingo antes de que ella aterrizara. Esa precaución resultó ser la decisión más importante del caso.
El patrón en V, explicado
El día antes de la cirugía se le hizo una ecografía de alta frecuencia, que atraviesa el iris y dibuja lo que hay detrás. Es la única forma de medir directamente el surco donde se va a apoyar el lente, en lugar de deducirlo desde fuera. Y mostró que ese surco era bastante más pequeño de lo que anticipaba la medida externa.
Esa discrepancia está descrita y medida en la literatura, que la llama diferencia entre surco a surco y blanco a blanco. Yo la explico en consulta con una imagen que se entiende a la primera.
“Cuando miras el ojo en un corte sagital, la distancia de esclera a esclera, el blanco a blanco, en el limbo es mayor que la distancia de surco a surco, que son las paredes del ojo justo detrás del iris. Si dibujaras una línea en cada lado que pase por cada distancia y las unieras en el medio con la del lado opuesto, se formaría una V.”
Dr. Juan F. Batlle Logroño
Lo contrario también existe, y lo llamo patrón en A, cuando el surco a surco sale más grande que el blanco a blanco. Suele darse en ojos muy grandes, y lleva al error opuesto. Conviene avisar de que esos dos nombres son los que uso yo para esta anatomía: en oftalmología, patrón en A y en V nombran desde hace décadas otra cosa, un tipo de estrabismo.
La consecuencia práctica es directa. En un ojo con patrón en V, elegir la talla por la medida externa lleva a poner un lente más grande de lo que cabe. En uno con patrón en A, a quedarse corto. Y desde fuera los dos ojos se ven igual.
Lo que la ecografía encontró además
Son quistes de iris, pequeñas bolsas de líquido. Mucha gente los tiene sin saberlo y no dan ningún síntoma. Dejan de ser inofensivos cuando hay que apoyar algo justo encima.
Esta paciente los tenía en los dos ojos. En el izquierdo eran pequeños y estaban colocados de forma que no estorbaban. En el derecho eran mayores y estaban en el meridiano de 180 grados, que es exactamente por donde iban a quedar los extremos del lente.
Un lente apoyado sobre un quiste roza, y de ese roce salen problemas conocidos. La liberación de pigmento del iris, la inflamación crónica, la rotación del lente con la pérdida de la corrección del astigmatismo que lleva incorporada, y la posibilidad de volver a entrar al quirófano.
Por eso, antes de implantar, tratamos los quistes con láser. Una segunda ecografía confirmó que habían desaparecido, y solo entonces seguimos adelante. Es un paso que añade un día al proceso y que solo se puede dar si alguien ha mirado ahí antes.
Lo que la predicción decía de cada talla
Con las medidas de la ecografía dentro, el programa calculó qué pasaría con cada una de las tallas disponibles. Esto es lo que salió para el ojo derecho.
| Talla | Bóveda que predice | Ángulo que predice | Veredicto |
|---|---|---|---|
| 12.1 mm | 514 µm | 19.1° | la elegida |
| 12.6 mm | 986 µm | 12.7° | 77 % de probabilidad de bóveda excesiva |
| 13.2 mm | bóveda excesiva | 7.1° | descartada |
| 13.7 mm | bóveda excesiva | 3.9° | descartada |
La talla que recomendaba la medida externa era la de 12.6, la segunda fila. Según esta predicción habría dejado el lente a casi un milímetro del cristalino y el ángulo en 12.7 grados, que es justo el escenario que el umbral de los 3 milímetros existe para evitar.
Hay que leer estos números por lo que son, estimaciones de un programa y no mediciones. El propio programa lo advierte y recuerda que no sustituye el juicio clínico. Y conviene saber que lo que se ha publicado sobre su exactitud mide la bóveda, no el ángulo: en la serie más amplia, de 347 ojos, la bóveda predicha quedó a trece micras de la real de media, y en un estudio independiente el error medio fue de unas 135 micras. Pero son estimaciones que se pueden comparar con lo que pasó después, y esa comparación es el final de esta historia.
La cirugía y el resultado
El 25 de agosto de 2026 implantamos los dos lentes de 12.1 milímetros, con marcas de referencia en la córnea para alinear la corrección del astigmatismo, las hápticas colocadas en el surco y los lentes rotados a sus ejes. Sin complicaciones.
Al día siguiente, los números eran estos. Son de la primera revisión, a las veinticuatro horas.
| Ojo derecho | Ojo izquierdo | |
|---|---|---|
| Visión de lejos sin corrección | 20/20 | 20/20 |
| Visión de cerca sin corrección | J1 | J1 |
| Bóveda medida por tomografía | ~470 µm | ~470 µm |
| Alineación del lente tórico | Estable | Estable |
Empezó viendo 20/400 sin gafas y terminó viendo 20/20 sin nada puesto. Es el salto que explica por qué hizo el viaje.
Y hay dos detalles que conviene no perder. El primero es que la bóveda real fue de unas 470 micras y la predicha era de 514, con la talla que se eligió. Cuarenta y cuatro micras de diferencia en una medida que decide si un lente está bien puesto. El segundo es que a los 44 años, entrando en la edad en que la vista de cerca empieza a costar, mantuvo J1 sin corrección, que es letra pequeña sin gafas.
Lo que este caso no demuestra
Es una paciente, y un solo día de seguimiento. Las dos cosas limitan lo que se puede concluir, y la segunda más que la primera.
La bóveda de un lente fáquico se juzga en el tiempo, no en una foto, porque cambia con la dilatación de la pupila y con los años. La presión y el ángulo de un ojo con poco espacio se vigilan durante años. Hay publicado el caso de una paciente muy hipermétrope a la que, quince años después de implantarle los lentes, hubo que retirárselos por una presión alta sostenida que venía del ángulo cerrándose poco a poco (Cui, Mercieca y Bourauel, BMC Ophthalmology, 2026). Conviene decir que aquellos lentes eran de un diseño anterior, sin el orificio central que llevan los de ahora.
Que una predicción acertara en un ojo no la convierte en una medición. Acertó aquí, con estas medidas y en este ojo.
Y no significa que el umbral de los 3 milímetros sobre. Lo que este caso plantea es que un ojo por debajo del umbral merece que se mire qué pasa dentro antes de descartarlo, no que el umbral deje de importar.
Qué cambia esto en la consulta
Si a usted le han dicho que no es candidato a un lente dentro del ojo porque su cámara anterior es estrecha, hay dos preguntas que conviene hacer. Ninguna de las dos discute el diagnóstico, las dos preguntan de dónde sale.
La primera es con qué midieron el sitio donde iría el lente. La medida habitual se toma por fuera y funciona bien en la mayoría de los ojos. La ecografía de alta frecuencia mira directamente el hueco donde el lente se va a apoyar, y a veces dice otra cosa. También enseña lo que vive ahí, que puede ser un quiste del que nadie sabía nada.
La segunda es si ese no viene de una cifra o de una predicción. No son lo mismo. Una cifra por debajo del umbral cierra la puerta sin mirar; una predicción de cómo quedarían el ángulo y la bóveda en su ojo la abre o la cierra con un argumento.
Puede que la respuesta siga siendo que no. Pero entonces será un no mejor fundado.
Hay más sobre el ojo y sus medidas en qué es la córnea, y sobre cuándo un lente dentro del ojo es la opción correcta en por qué la miopía es más que usar gafas. Qué incluye un estudio completo antes de operar está en la página de servicios.
Nota médica. Este artículo tiene una finalidad informativa y educativa. Describe un caso clínico individual y no constituye una recomendación de tratamiento ni sustituye la evaluación de un oftalmólogo. Los resultados de la cirugía con lentes fáquicos dependen de las características de cada ojo y no son extrapolables de un paciente a otro. El caso se publica de forma anónima y con el consentimiento de la paciente.
Sobre el autor. El Dr. Juan F. Batlle Logroño es oftalmólogo subespecializado en córnea y cirugía refractiva. Se formó en Medicina en Tulane University School of Medicine, completó su residencia en Oftalmología en Tulane y su fellowship en Córnea y Enfermedades Externas en el Bascom Palmer Eye Institute de la Universidad de Miami. Ejerce en Santo Domingo, República Dominicana.
Fuentes
- American Academy of Ophthalmology. Refractive Surgery Preferred Practice Pattern. Ophthalmology, 2022, actualizada en 2024. Texto completo
- U.S. Food and Drug Administration. Summary of Safety and Effectiveness Data, lente fáquico de cámara posterior. Texto completo
- U.S. Food and Drug Administration. Registro de aprobaciones del PMA P030016 y sus suplementos. Registro
- Cui L, Mercieca K, Bourauel L. Explantation of implantable collamer lenses due to high intraocular pressure in a highly hyperopic patient. BMC Ophthalmology, 2026. Texto completo
- Chen X y cols. Vault and its influencing factors after implantable collamer lens implantation. Ophthalmology and Therapy, 2021. Resumen
- Gong D y cols. Vault after implantable collamer lens implantation. Frontiers in Medicine, 2024. Texto completo
- Zaldívar R y cols. Predicción de la bóveda con un sistema asistido por inteligencia artificial. Clinical Ophthalmology, 2025. Resumen


