Operarse la miopía no es una sola cirugía. Elijo la técnica según tu córnea, tu graduación y tu forma de vivir, y también sé cuándo la respuesta es esperar.
Operarse la miopía no es una sola cirugía, es una decisión. Hoy tengo varias formas de corregirla (SMILE, LASIK, PRK y el lente ICL), y buena parte de mi trabajo es elegir cuál tiene sentido para tu córnea y tu vida, no aplicar siempre la misma. En Santo Domingo hago esa evaluación antes de proponerte nada.
La primera pregunta no es qué técnica, sino si eres candidato. Un ojo miope suele estar sano, y ahí está la diferencia con la córnea enferma: no vengo a rescatar una visión perdida, vengo a mejorar la de alguien que ya ve bien con lentes y confía en que va a estar mejor sin ellos. Eso me obliga a ser exigente con el estudio.
El SMILE es la técnica más avanzada y menos invasiva de corrección con láser. A diferencia del LASIK, no requiere crear un colgajo, lo que preserva mejor la integridad biomecánica del ojo. Soy pionero nacional e instructor de esta técnica en la República Dominicana. Pero eso no significa que sea la respuesta para todos: el LASIK guiado por topografía sigue siendo excelente en muchos casos, la PRK es la opción cuando la córnea es más delgada, y el ICL resuelve las miopías altas que el láser no debería tocar.
Una córnea delgada o una topografía sospechosa cambian todo. Decirle a alguien ilusionado con operarse que su mejor opción es esperar, o que es otra, nunca es agradable, pero para eso me formé. Prefiero un paciente que se va sin operar y con la córnea sana que un resultado forzado.
Esta página tiene fines informativos y no sustituye una evaluación oftalmológica. La cirugía de la miopía depende de cada caso y debe individualizarse en consulta.
Extracción de un pequeño disco de tejido con láser de femtosegundo, a través de una micro incisión. No crea un colgajo, lo que preserva mejor la biomecánica de la córnea y reduce los síntomas de ojo seco en los primeros meses tras la cirugía.
Corrección con láser excímer sobre un patrón hecho a la medida de tu córnea (Contoura, iSmart). Recuperación visual rápida en la mayoría de los casos.
Ablación de superficie, sin colgajo. Es la opción cuando la córnea es algo más delgada o el estilo de vida expone el ojo a golpes.
Un lente que se implanta dentro del ojo, sin quitar tejido corneal. Para miopías altas o córneas muy finas que no son candidatas a láser.
Cuando alguien que ve bien con lentes se sienta al frente para dejarlos, tengo delante a una persona sana que confía en que va a estar mejor. Esa responsabilidad me obliga a estudiar el caso hasta el final antes de decir que sí. Esto es lo que reviso.
El SMILE no requiere crear un colgajo (flap), lo que preserva mejor la integridad biomecánica del ojo y reduce los síntomas de ojo seco en los primeros meses tras la cirugía. El LASIK sigue siendo una excelente opción en muchos casos, y a veces es el más indicado. Depende de tu córnea.
No. Las miopías muy altas o las córneas muy finas pueden no ser candidatas a láser. En esos casos suele tener más sentido un lente ICL, que se implanta dentro del ojo sin quitar tejido corneal.
La corrección del láser es estable en el tiempo, pero no detiene el envejecimiento natural del ojo. Con los años puede aparecer la presbicia (la vista cansada) o una catarata, que son procesos aparte. Operarse la miopía no exime de esos cambios.
Escríbenos y el equipo del Dr. Batlle Logroño coordinará tu valoración de córnea o cirugía refractiva.
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