Cómo abordo el queratocono según su etapa: de la estabilización con crosslinking a la regularización con anillos y CAIRS.
El queratocono es una enfermedad en la que la córnea pierde su forma redondeada y se adelgaza, tomando un perfil cónico. Al deformarse, la visión se vuelve borrosa y distorsionada, y suele empeorar con el tiempo si no se atiende. En Santo Domingo trato el queratocono con un enfoque por etapas: primero estabilizar, luego regularizar la forma y, solo cuando hace falta, reconstruir.
La primera decisión no es qué operar, sino si la enfermedad está progresando. Un queratocono que avanza se maneja distinto de uno estable, y esa diferencia define todo lo que viene después. Por eso el diagnóstico con tomografía corneal es el punto de partida, no un trámite.
Cuando la enfermedad está activa, el objetivo es detenerla. El crosslinking corneal usa luz ultravioleta y riboflavina para fortalecer el colágeno de la córnea y frenar la progresión. Es importante ser honesto con lo que hace y lo que no: estabiliza, no revierte. En Centro Láser introdujimos esta tecnología en la República Dominicana en 2007, siendo los primeros en el país con un dispositivo de luz ultravioleta para este procedimiento.
Una vez estable la córnea, o cuando el astigmatismo irregular limita mucho la visión, entran los anillos intraestromales. Son pequeños arcos que se insertan en el espesor de la córnea para regularizar su curvatura. Adopté desde etapas tempranas la técnica CAIRS, que en lugar de material sintético utiliza segmentos de tejido corneal humano, con una integración y una biocompatibilidad que el plástico no ofrece.
En etapas avanzadas, con cicatrización o adelgazamiento importante, la mejor herramienta ya no es un anillo sino un trasplante. Preferir siempre lo menos invasivo no significa insistir en ello cuando el ojo pide otra cosa. Parte de hacer bien este trabajo es reconocer ese punto a tiempo.
Esta página tiene fines informativos y no sustituye una evaluación oftalmológica. El tratamiento del queratocono depende de cada caso y debe individualizarse en consulta.
Combina luz ultravioleta y riboflavina para fortalecer el colágeno de la córnea. Es el estándar para detener la progresión del queratocono. Estabiliza; no revierte la enfermedad.
Pequeños arcos que se insertan en la córnea para regularizar su forma y reducir el astigmatismo irregular en queratocono.
Anillos hechos con tejido corneal humano en lugar de material sintético, con mayor biocompatibilidad e integración con el estroma del paciente.
Reservado para etapas avanzadas con cicatrización o adelgazamiento importante, cuando las opciones anteriores ya no bastan.
No todos los queratoconos se tratan igual, y no todos los pacientes son candidatos a lo mismo. La etapa, el grosor de la córnea y si la enfermedad está progresando cambian por completo la conversación. Esto es lo que reviso antes de proponer algo.
No. El crosslinking estabiliza la córnea y detiene o ralentiza la progresión de la enfermedad. No revierte el queratocono ni elimina la necesidad de corrección visual, pero puede aplazar o evitar un trasplante.
Es el material. Los ICRS son segmentos sintéticos que el ojo reconoce como cuerpo extraño. El CAIRS usa tejido corneal humano que se integra con el estroma del paciente, con mayor biocompatibilidad.
No. Depende de la etapa, del grosor de la córnea y de si la enfermedad está progresando. En muchos casos la mejor decisión es observar y controlar; en otros, estabilizar con crosslinking antes de pensar en regularizar la forma.
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